Juan Carlos”Mosquito”Ferrero nació el 12 de febrero de 1980 en la localidad valenciana de Ontinyent, España.
Su padre era un consumado practicante del deporte. Por ello desde los cuatro años jugó al fútbol, al baloncesto y, sobre todo, al frontenis contra una de las paredes de la empresa textil Confecciones Ferrero, una fábrica de mantas propiedad de su progenitor, quien pronto se convirtió en su entrenador de tenis puro, hasta que a los once años lo reemplazó Antonio Martínez Cascales, entrenador también del ruso Marat Safin. Aquél, viéndole un día pelotear con don Eduardo, su padre, quedó prendado de su técnica, y le aseguró que, si se iba con él a Villena (Alicante), lo convertiría en un campeón. Los frutos no tardaron en madurar: en 1993 se proclamó campeón de España alevín y campeón del mundo en la misma categoría, título este último que reeditó en 1994 en el torneo llamado Les Petits As, disputado en Francia.Esos éxitos llamaron la atención de los más prestigiosos entrenadores y centros de preparación de deportistas de elite, pero Juan Carlos, al contrario de la mayoría de tenistas, rechazó una oferta del mejor entrenador del mundo, el estadounidense Nick Bolletieri, dueño de una academia de la que han surgido los más sólidos campeones y campeonas de la última década (como Andre Agassi), y otra del Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Sant Cugat (Barcelona).
En 1996, tras proclamarse subcampeón del mundo juvenil, falleció su madre. Con dieciséis años el mundo se le vino abajo, entró en una profunda depresión y arrinconó las raquetas, hasta que su padre y sus hermanas le convencieron de que la mejor manera de recordar y honrar a doña Rosario era dedicarle sus victorias. Poco a poco entró en razón. Así, en 1997, aún afectado por la desaparición de su madre, ganó el premio I Trofeo Marca Promesas. Al año siguiente debutó como profesional tras proclamarse campeón de Europa y del Mundo en categoría juvenil. Aquella temporada de 1998, sin embargo, perdió «injustamente» la final junior de Roland Garros contra el chileno Fernando González. En 1999 ya se hizo un hueco entre los grandes, ganó su primer título como profesional el 19 de septiembre (el Open de Mallorca frente a su amigo Àlex Corretja, quien aseguró que había nacido una estrella) y terminó la temporada, que había empezado siendo el 341, en el puesto 43 del ranking de
En 2002 prosiguió su proyección y se consolidó como un tenista de elite, tras proclamarse campeón del Open de Montecarlo y del torneo de Hong Kong, que disputan los mejores tenistas del momento. Además, fue subcampeón de Roland Garros ante Albert Costa y del torneo de Kitzbuehel. Terminó en el cuarto lugar del ranking mundial.En 2003, tras proclamarse campeón del Open de
En 2004 se lesionó en varias ocasiones; a consecuencia de lo cual se resintió su posición en la clasificación mundial. Aunque comenzó el año alcanzando las semifinales del Open de Australia - donde le derrotó Roger Federer la aparición de una enfermedad le obligó a retirarse durante todo el mes de marzo. Una vez repuesto, cayó en la primera ronda de Monte Carlo; tras esta derrota, dedicó otro mes entero a recuperarse completamente. El 8 de mayo de ese mismo año resbaló durante una sesión de entrenamiento, lesionándose las costillas y la muñeca derecha. A causa de ello se vio incapaz de defender la copa de los mosqueteros, y fue derrotado por Igor Andreev en la segunda ronda del torneo parisino Aunque alcanzó la final de Rotterdam - donde cayó derrotado ante Lleyton Hewitt sus malos resultados hicieron que finalizara el año fuera del top 30 por primera vez en cinco años. Físicamente más fuerte, al año siguiente comenzó a recuperar parte del terreno perdido el año anterior. Alcanzó las semifinales en el Masters Series de Monte Carlo y la final en el Open Seat Godó, (Barcelona) y en Viena a finales de año. Merced a estos resultados finalizó el año el el número 17 de la clasificación mundial.
En 2006 alcanzó la final del Masters Series conocido como Western & Southern Financial Group Masters; desde 2003 no disputaba una final de Masters Series. En el camino había derrotado a tres top ten: James Blake, número cinco del mundo, Rafael Nadal, número dos del mundo y Tommy Robredo, número siete del mundo.Ferrero inició el 2008 ,con malos resultados, pero mostró un excelente estado de forma en Roma, donde derrotó a Nicolas Kiefer y a Rafael Nadal,este último resultado sorprendió porque había sido derrotado por Nadal dos semanas antes y porque éste había ganado los tres últimos títulos de forma consecutiva en la cancha romana. Aunque es reconocido como uno de los mejores jugadores sobre tierra batida de su época, se ha distinguido como un tenista a tener en cuenta sobre cualquier superficie como consecuencia de sus buenos resultados en los torneos en pista dura. De hecho, afirmó en una entrevista que se siente cómodo disputando torneos en este tipo de superficie. Se ha dicho que su agresivo estilo le ha permitido hacer prevalecer su tenis en cualquier pista. Es uno de los pocos tenistas de la historia que ha alcanzado los cuartos de final de los cuatro Gran Slams.

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